PROCESO PEDAGÓGICO




La formación para lograr el carácter integral y el equilibrio de las potencialidades de nuestros educados se enfoca en desarrollar los conocimientos, las habilidades, actitudes, valores y principios desde una perspectiva humanista y con un estilo inspirado en el amor cristiano que promueve ciudadanos íntegros.

Entendiéndose como ciudadano íntegro quien asume su identidad nacional, cuyas acciones y participación son congruentes con la búsqueda del bien moral de esa sociedad; que cumple con las obligaciones que le atañen; reconoce y ejerce sus derechos.

Los procesos pedagógicos se sustentan en una didáctica pertinente y creativa, en un ambiente de respeto que promueva la autoformación, la apropiación del conocimiento, el desarrollo de las habilidades y las actitudes, el pensamiento crítico, la vinculación con el entorno, el uso de la tecnología, la difusión de la cultura, el enfoque emprendedor y la identidad profesional; como elementos indispensables para la construcción del perfil de egreso, acorde a los planes y programas vigentes de la institución.

Se contempla la vivencia de los procesos pedagógicos en el sistema universitario como eslabón de un proceso más amplio, la enseñanza para la vida en la que la existencia del ser humano es un proceso continuo de aprendizaje.

La acción educativa recae en dos actores centrales:

· El alumno como responsable de su autoformación, analítico, reflexivo y propositivo, capaz de autorregular los procesos metacognitivos y metamotivacionales que sustenten el desarrollo de sus aprendizajes.

· El docente, profesional comprometido con el dominio de su disciplina o ciencia, así como con la planeación, implementación y evaluación del empleo de estrategias, técnicas y herramientas didácticas que tiendan al logro de los objetivos de aprendizaje a través de un acompañamiento personalizado, orientador, que vincule los elementos teóricos metodológicos con la aplicación en situaciones cada vez más aproximadas a la realidad laboral y social del futuro egresado.